Escribir

Cuarto Premio XII Concurso de Narrativa en Castellano EPLA Mayo 2003

Escribir es hacer memoria, espantar a la paloma que queda dormida sobre el párpado ámbar de un semáforo, ver como arde Campanar a tu lado en el balcón, mientras la ropa se seca en la bañera.

            Escribir es entrar en el metro, aferrarse a la barra como un náufrago a una tabla, y mecer el sueño de ese que llega tarde al curro.

            Escribir es recoger el humo de los hospitales, llenar los ceniceros, colarse en la siesta de verano de esa pareja que sueña con una habitación de hostal deshabitada; es soplar las costras, deslizarse sobre el filo de una madrugada sin fin y caer en el sexo azul del que amas; nadar en la espuma de esa cerveza que va de mano en mano.

 Escribir es leer el periódico, embadurnarse de brea y cenizas, dejar el coche anclado en la calzada, a la orilla del mar, es viajar, deshacer la cama, susurrarle nanas al subcomandante Marcos, es criar unicornios azules y navegar en los mares de la Luna.

            Escribir es recordar a mis abuelos, aspirar el polvo de la ropa cansada, subir escaleras, acariciar a mi perro, saber que tú descansas mientras te miro.

                        Escribir es comprender el principio de incertidumbre de Heissenberg, es morir en un aeropuerto, y nacer luego en el gas violeta de los autobuses, saber que alguien prende la luz, y que otro mundo es posible; deshacerse en el ácido de tu mirada, gritar a los fusiles que no tienen clavel, hacer aparecer a los desaparecidos, hablar otros idiomas, enviar una carta, apagar el televisor, acariciar la lluvia suspendida en los neones, hacer jirones tu pijama, coser estrellas en las encinas de la aldea, regar los geranios de la Zona 0.

             Escribir es renunciar a la derrota, recuperar aliento, abrir el cajón de la cocina y encontrar cerillas.

            Escribir es volver a casa, salir de ella, y encontrarte. Estés donde estés, encontrarte.