Despedida Marta 02/10/2010

Leído durante el acto de Despedida Marta López, F.M. Bilbao-Max.Thous Oct. 2010

Todo empezó en 2008, casi casi en estas mismas fechas, con tanta gente reunida como hoy. En ese momento te cedía el testigo Mamen, y ahora, tras dos años aferrada al “trono”, se lo cedes a Shere.

Puede parecerte un día amargo, ya que llega a su fin tu cuento de hadas como fallera mayor, y toca cerrar la tapa de este maravilloso libro. Así que no te diré que no estés triste, pues estarlo es síntoma de que todo lo pasado ha sido importante para ti y ha dejado huella para el resto de tu vida.

Solamente te pediré que trates de traer a tu mente las sensaciones vividas durante todo este tiempo:

La ilusión desbordante y los nervios desatados de tu proclamación en 2008; era el comienzo de un camino que nadie, absolutamente nadie sabía dónde te iba a conducir.

 Las pruebas de los trajes, peinarse, los aderezos, volverse a peinar, los actos.. ¿he dicho peinarse? Todo empezaba a partir de ese día.

Y llegó la semana de tu presentación, ¡menuda semana! Nada podía fallar, querías estar perfecta, ¿te acuerdas? Y nada falló, gracias al esfuerzo desinteresado de tanta gente.

Y todo esto junto a Celia, que como buena F.M. Infantil no había quien la disociara de ti, ¡faltaría más! Y junto a Nacho, y a Miquelo, y a vuestro “grano”, Teresa…

Y seguían los actos, las presentaciones… y las fiestas con el resto de falleras mayores… que todo hay que decirlo, aún sin ser oficiales, menudos pasacalles montabais…

Y casi sin darte cuenta, ¡ya era marzo! El mes más esperado en tus 22 años anteriores era esta vez tan temido como deseado. “El fum i la flama” acechaban, y no querían faltar a su cita el día 19.

Para serte sincero, y como dije aquí hace dos años, no terminaba de entender tanto sentimiento por tu parte en estas cosas. Pero ese 18 de Marzo lo entendí de golpe, cuando te vi desfilar, en solitario, por la calle San Vicente y la Pl. de la Reina. Nunca había visto a nadie irradiando tanta felicidad por cm2 de piel. Tanto, que la gente que te contemplaba no podía más que piropearte…

Y “el fum i la flama” llegaron, y cómo no, tus lágrimas, que hubieran bastado para apagar la falla, si así te lo hubieras propuesto.

Toda tu gente estaba allí para que supieras que aún sin monumento, seguirías siendo nuestra Fallera Mayor.

¡Y vaya si lo fuiste! Con tu padre como presidente, no había mejor candidata posible, y lo que tenía que ser fue… ¡F.M. de nuevo!

Y todo empezó otra vez. Y aún sin ser nuevo para ti, como “veterana” que eras, ilusión no te faltaba, ¡ni lágrimas! Y junto a Claudia, David y tu padre pasaste un año maravilloso.

Pero cuando pienso en las fallas de 2010, hay una imagen que destaca sobre el resto. Se trata de ti, saliendo de casa de Marín y MªJosé, preparada para ir a la Ofrenda, sin saber si tu padre llegaría a tiempo de su viaje de negocios. Lo que no sabías era que tu padre había hecho lo posible y lo imposible por llegar, y allí estaba, esperándote, fiel a su palabra. Tus lágrimas brotaron una vez más, pero esta vez salían de muy adentro, y no hizo falta decir nada…

Y de nuevo “el fum i la flama” fueron puntuales, y ya hablándote de “tú”, volvieron a terminar con un ejercicio magnífico junto a Claudia, David y Miguel.

Y aquel camino por el que echaste a andar en 2008, sin tener la más remota idea de a dónde te conduciría, te ha llevado hasta aquí, dos años después, a cederle el testigo a Shere, que llega con ilusión y todas las ganas del mundo de emprender su nuevo camino.

Nueva gente ha llegado, otros han marchado, pero siempre estarán en tu interior y en tu recuerdo. Como decía el poeta, “Hoy es siempre todavía”, y toda tu vida es ahora.